Calor, síndrome de Arnold-Chiari I y Siringomielia: síntomas, riesgos y recomendaciones para el verano

Durante el verano, las altas temperaturas que se registran tanto en España como en otros países pueden intensificar los síntomas de diversas enfermedades neurológicas. En nuestro centro, muchos pacientes con Enfermedad del Filum, síndrome de Arnold-Chiari I, Siringomielia idiopática y Síndrome Neuro-cráneo-vertebral refieren un aumento de sus síntomas y de su malestar durante los episodios de calor intenso.

¿Por qué el calor puede empeorar los síntomas neurológicos?

En general, el calor puede exacerbar los síntomas de patologías neurológicas preexistentes. Las temperaturas extremas afectan al cerebro y aumentan el riesgo especialmente en pacientes con enfermedades neurológicas o psiquiátricas, así como en niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.

El organismo humano dispone de un sistema de termorregulación que mantiene la temperatura corporal entre 36,7 °C y 37 °C. Cuando la temperatura ambiental supera estos valores, el cuerpo debe destinar más recursos al hipotálamo, estructura responsable de regular la temperatura corporal. Si el exceso de calor supera la capacidad de compensación del organismo, el sistema de termorregulación puede perder eficacia.

El estrés térmico también puede alterar la transmisión neuronal, favoreciendo la aparición de desorientación, confusión o incluso pérdidas de conciencia, además de intensificar otros síntomas neurológicos ya presentes.

El calor y el síndrome de Arnold-Chiari I

En particular, en los pacientes con síndrome de Arnold-Chiari I, la cefalea constituye uno de los síntomas más característicos. Durante los episodios de calor intenso existe el riesgo de que aumenten las crisis de dolor, ya que las altas temperaturas favorecen la dilatación de los vasos cerebrales, provocando el característico dolor pulsátil y limitando todavía más la actividad cotidiana.

Además, las dificultades para descansar cuando hace calor favorecen la aparición de insomnio o agravan el ya existente. La falta de sueño constituye, a su vez, un factor que puede precipitar nuevas crisis de migraña.

La disfunción neuronal producida por el estrés térmico también puede empeorar la memoria, la concentración y el estado de ánimo, funciones que ya pueden encontrarse alteradas en pacientes con Enfermedad del Filum.

Altas temperaturas y siringomielia idiopática

En los pacientes con siringomielia idiopática, el exceso de calor puede intensificar síntomas como la fatiga crónica, el dolor, las parestesias, la pérdida de fuerza en las extremidades, las dificultades de movilidad y las alteraciones de la sensibilidad térmica y táctil.

Las altas temperaturas aumentan el cansancio, agravan las alteraciones sensitivas y, junto con la sudoración excesiva y el ambiente sofocante, pueden limitar aún más la movilidad y la autonomía de estos pacientes.

Recomendaciones durante el verano

Como ocurre con otros colectivos especialmente vulnerables al calor, durante los meses de verano se recomienda:

  • Mantener una hidratación constante.
  • Evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.
  • Permanecer en ambientes climatizados siempre que sea posible.

Asimismo, se aconseja que los pacientes con patologías relacionadas con la Enfermedad del Filum planifiquen sus desplazamientos y actividades procurando estar acompañados, para evitar encontrarse solos en caso de una intensificación de los síntomas fuera de un entorno seguro y climatizado.

Tras el tratamiento mediante el Filum System®

Tras la intervención mediante Filum System®, realizada por el equipo del Dr. Miguel B. Royo Salvador en el Institut Chiari & Siringomielia & Escoliosis de Barcelona en pacientes con Síndrome Neuro-cráneo-vertebral, entre las numerosas mejorías observadas en más de 2.500 pacientes intervenidos, también se han apreciado cambios en la termorregulación y en la circulación en parte de nuestra casuística postoperatoria.

Asimismo, síntomas como la cefalea, el insomnio, las alteraciones cognitivas o del estado de ánimo, el cansancio crónico, la pérdida de fuerza, el dolor y los problemas de movilidad pueden aliviarse o incluso desaparecer tras el tratamiento. Como consecuencia, algunos pacientes presentan una menor vulnerabilidad frente a las altas temperaturas.

Les esperamos en Barcelona

Si durante el verano desean desplazarse a nuestro centro para una primera visita o una revisión médica, siguiendo estas sencillas recomendaciones podrán disfrutar de Barcelona, de la costa y del mar con mayor comodidad, además de recibir la atención especializada de nuestro equipo médico, incluso durante los meses de más calor.

Consúltenos