Fecha de puesta en marcha: enero de 2009
¡Hola! Me llamo Eva Domínguez y tengo 16 años.
Todo comenzó un día de marzo de 2005, cuando mi profesora de ballet notó algo inusual en la rectitud de mi columna. Después de la clase, llamó a mi madre y le contó lo que había visto, y a los doce años me diagnosticaron escoliosis idiopática.
De vez en cuando, tenía que ir al hospital para hacerme radiografías y controlar mi espalda. Cuando los médicos notaron que mi condición empeoraba, me recomendaron un corsé ortopédico para prevenir una mayor curvatura. Tenía que usarlo las 24 horas del día. En una ocasión, consulté a un especialista en el sistema musculoesquelético, quien me aconsejó someterme a una cirugía. Esta consistió en abrirme la espalda para estabilizar las vértebras afectadas y unirlas con varillas de titanio para corregir la curvatura.
Dado que esta solución no parecía ofrecer ningún beneficio debido a la falta de una cura garantizada, comenzamos a buscar información en internet. Así fue como encontramos el Instituto Chiari en Barcelona. En 2008, acudí a una cita médica en la clínica del Dr. Royo y, tras una resonancia magnética, me diagnosticó el síndrome de Arnold-Chiari tipo 1. A continuación, nos informó sobre otro tipo de cirugía para tratar mi afección, un procedimiento mínimamente invasivo llamado fibrosación, que se realiza para detener la progresión de ambas enfermedades simultáneamente.
Poco después de la cirugía, comencé a notar mejoría, incluyendo la desaparición de los dolores de cabeza y el dolor en los hombros y el cuello. Recuperé rápidamente la fuerza en los brazos y mis problemas de coordinación desaparecieron. La experiencia fue sin duda positiva para mí, y espero que mi testimonio ayude a otras personas con escoliosis, o al menos les brinde una segunda opinión médica.
Gracias por ayudarme a mejorar
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evinha_7@hotmail